Cuando una operadora tiene cuatro marketplaces, tres exports de POS y una hoja de cálculo en la que nadie confía, el problema casi nunca son los datos — es la ausencia de un modelo en el que los datos puedan coincidir.
Cateniq trata cada pedido como un nodo en un grafo canónico: payload del proveedor primero, normalización después, líneas de tiempo de estado separadas del estado interno. Los beneficios se acumulan:
- La reconciliación es una consulta, no un proyecto. Los eventos tardíos se guardan, no se descartan.
- La prueba de reembolso es una cadena. Un QR firmado enlaza recibo, pedido canónico y payload original.
- Los informes dejan de mentir. El mix de canales se calcula una vez, no se cose desde cuatro exports.
No es una idea nueva — es una disciplina. La parte difícil es mantener el modelo canónico honesto cuando los adaptadores cambian. Lo hacemos con persistencia raw-first, adaptadores que declaran capacidades y validación que bloquea la publicación.